¿La vista tiene algo que ver con el sexo?

¡Absolutamente! Y ahora te cuento algo picante que me pasó hace una docena de años.

Estábamos en unas vacaciones de playa donde yo estaba a cargo de hacer que los niños jugaran juegos visuales. No pude evitar notar que muchos padres llevaban gafas y llamé a una reunión sobre «Si quieres que tus hijos mejoren su vista, empieza a mejorar la tuya».

Padres: primero, mejorar la propia vista.

Cuando les invité a quitarse las gafas, una madre comentó: «Pero tengo 4 dioptrías y media de miopía. ¡Sin gafas no puedo ver nada!»
Éramos unos veinte y los invité a intentar ir a la playa sin gafas, tal y como estábamos, sin ponernos los trajes de baño.
Nos sentamos en un gran círculo y la mamá «super-miope» estaba delante de mí. Su falda estaba levantada y…

¡Uy! Mi ojo se apuntò…

Sí, tal como piensas: mientras hablaba del método Bates y de la importancia del ejemplo de los padres, por una fracción de segundo (nunca miro fijamente…) mi mirada había apuntado justo allí.
Fracción de segundo, …. distancia de unos diez metros, … miopía de 4 dioptrías y media, …. sin gafas… ¡NO IMPORTA!
Ella lo notó e inmediatamente se bajó la falda.
Y yo me di cuenta de que ella lo notó. Así que me detuve y se lo señalé. Y ella confirmó que «No sé cómo lo hice, pero entendí claramente la dirección de tus ojos… ¡aunque no pude verlos!»

¿Pero no éramos miopes, hipermétropes, astigmáticos, etc.?

Nuestros ojos ven mucho más de lo que pensamos. Por el contrario, parece que cuanto más puedan actuar espontáneamente, sin preparación, y por lo tanto sin esfuerzo, mejor verán, aunque a menudo no nos demos cuenta.

¿Qué pasa cuando miramos el optotipo en una clase de visión natural?
Pido a los participantes que lleven a cabo varias instrucciones: balancearse, no dejar de respirar, mirar las letras un poco al azar, parpadear y seguir un ritmo constante. En cierto modo no les doy la oportunidad de concentrarse, es decir, de hacer un esfuerzo para ver. Y el resultado es sorprendente: a veces de la «niebla» salen letras que al principio eran invisibles.

Y a medida que te acostumbras a dejar que tu vista «trabaje por sí misma», sin interferencias de la mente, la frecuencia con la que «llegan» las letras aumenta. Y el nivel medio se estabiliza en unas cuantas líneas más.
Entonces: cuanto más te relajes frente al optotipo, sin dejar que tu mente interfiera, mejor verán tus ojos. Es curioso: parece que funciona de la misma manera en el sexo. ¿Qué conclusiones deben extraerse de ello? :))

 

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