¡No puedo creer lo que veo!

¡No puedo creer lo que veo!

A veces hacemos bien en no creer en lo que vemos, pero otras veces …

Colon Yacht Club, a la salida del Canal de Panamá. Te cuento algunass anécdotas…

Estaba en el club de yates en Puerto Colón, Panamá hace muchos años.
¿Qué estaba haciendo allí? Es una larga historia…. Me sostenia ayudando a los yates a cruzar el canal desde el Caribe hasta el Pacífico, casi nunca al revés.
Me había hecho amigo de una pareja suiza que había cruzado el Atlántico en un velero muy pequeño, y también de Antoine que los llamaba «Petit Suisses», que significa suizos pequeños, pero también es un tipo de galleta (un poco como llamarles «los Oreos») … Antoine era francés, agradable y hablaba muy bien el italiano (lo que no es muy frecuente …). Tenía un barco muy hermoso y grande, impresionante, que navegaba solo.
Al cabo de un tiempo, digamos una semana, los «Petit Suisses» me llevaron aparte y me preguntaron «Pero, Maurizio, ¿No reconociste a Antoine? que debería ser muy conocido también en Italia… ”.

¿Queeé? ¿Antoine sería … ANTOINE, un cantante muy famoso!!  al final de los años ’70cuyas canciones conocía todas, incluso las que cantaba en francés y que yo tocaba habitualmente  en la guitarra… Era el número 1 en Francia en ese momento, y también muy conocido en Italia. Uno de mis ídolos, prácticamente.

Cuando decimos «mira con otros ojos»

¡Madre mia! No, realmente no lo había reconocido. Para mí, él era simplemente una persona agradable y tolerante, incluso generoso. Italia estaba tan lejos que nunca pensé ni me imaginé que lo pudiera conocer aquí donde estábamos. Y además, cuando lo veía en la televisión me parecia más alto. Por supuesto, que cuando lo reconocí, también reconocí su voz, su forma de moverse, todo!! Ahora sí, lo «vi» completamente.

Hace un siglo el Dr. Bates lo había explicado…

¿Cuál es la moraleja de todo esto? Simple: el cerebro juega un papel central en la vista (y en todos nuestros sentidos). Los ojos solo ven el 20% del producto final. La memoria y la imaginación se encargan del otro 80% en la construcción de la visión.

Demos un salto de tiempo y lugar

Otra anécdota de muchos años después: en un callejón de Palermo me encuentro con un letrero de sentido único (senso unico, en italiano) que … me deja perplejo. Uno de los que tiene una flecha blanca sobre un fondo azul con escritura. Y me quedo ahí, un poco aturdido hasta que mi mente hace un click y … ¡ya veo! Está escrito sentido húmedo (senso umido, en italiano). Entonces miro y observo: ¡es cierto! Alguien lo había falsificado. ¡Cosas de peliculas!.. Pero en aquellos días sucedían cosas surrealistas en Palermo. El hecho es que en este caso mi mente había luchado mucho para «corregir una realidad inaceptable», para poner todo en orden, «como debe ser» (aunque al final tuvo que rendirse).

Memoria e imaginación: ¡cuidado con esas dos!

Así es; la memoria y la imaginación actúan poderosamente sobre el sistema visual, generalmente de forma positiva. Por lo que restaurar sus mecanismos es un aspecto importante del método Bates para recuperar la buena vista. A veces, en cambio, abren el camino a los sesgos y prejuicios, por lo que se proyectan sobre lo que uno ve. Por ejemplo: cuando uno ve a una persona con ciertas características como un gitano, un negro, un gay etc, lo que «sabes», es decir, influyen los prejuicios que indirectamente has adquirido. Y esta es una manera de «corregir» la realidad que no es tan buena …

A veces, considerarse miope es también una especie de «prejuicio» que nos impide ver lo que hay. Son innumerables las anécdotas en las que alguien se ha «olvidado» de que es miope por un momento y logra ver muy bien sin gafas (los llamados Clear Flashes de visión). Pero luego la mente al recordarse «cómo están las cosas» …. regresa a poner las cosas en «orden», o sea … borrosas.