
Nancy L Neff nos cuenta
<< Al conducir un vehículo, es esencial tener una visión clara y precisa. Necesitamos ver los otros coches, cómo se mueven y qué señales hacen (¡o no hacen!), mantenernos en nuestro carril y estar atentos también a los indicadores del interior del coche. Esto puede resultar abrumador, ser una fuente de estrés y un reto, o mas bien una oportunidad de aprendizaje y de practicar para mejorar poco a poco nuestras habilidades y nuestra confianza. Lo que también se aplican al proceso de mejora de la visión de una persona.
¡No quiero estar aquí (ni ahora)!
Uno de los hábitos personales que más problemas me ha causado es mi ansiedad de superar lo antes posible una situación en la que me siento incómoda, para poder relajarme. Esto no funciona cuando estoy al volante, cuando necesito estar plenamente presente, prestando atención a lo cercano y a lo lejano, a la izquierda y a la derecha. Y la vista cambia constantemente si estoy en movimiento, mucho más que si estoy quieta. Esto significa que tengo que estar definitivamente alerta y permanecer presente, para poder percibir continuamente cualquier cosa que se haya vuelto diferente de lo que era hace un momento.
Cuando empecé a conducir hace años, estaba siempre tensa y nerviosa. Como persona con un marcado patrón de miopía desde la primera infancia, lo cercano me daba seguridad, por ejemplo, las páginas de un libro, mientras que la distancia me parecía peligrosa y aterradora.
Ha sido probado que el ojo humano está más relajado cuando mira a lo lejos que cuando mira de cerca. Pero al principio esto me parecía contradictorio, ya que me sentía mucho más cómoda mirando de cerca.
Con el tiempo, mucha concentración y repetición, este nuevo patrón acabó arraigándose en mi sistema de creencias y, posteriormente, en mis hábitos: relajar la mirada y la mente para mirar a lo lejos de hecho ayuda a mi sistema visual a percibir más, sin tener que esforzarme tanto por ver. Con el tiempo, esto empezó a ser automático. Si ahora me llega fatiga visual, uno de mis remedios habituales, aparte de parpadear, cerrar los ojos o hacer palming, es desviar la mirada hacia la lejanía. Lo que puede decir mirar al otro lado de la habitación o por la ventana cuando estoy dentro, o a lo lejos en la carretera cuando conduzco.
El Zen y el arte de conducir un coche
A medida que sigo mejorando mi visión, mi experiencia al volante sigue ofreciéndome oportunidades para practicar lo que me ha resultado difícil en la vida y en la visión. Lidiar con la mala visibilidad, como una niebla espesa, me obliga a avanzar despacio y con cuidado, incluso si otros conductores quieren adelantarse. Un problema inesperado con el coche, como un pinchazo en medio de un atasco, o un limpiaparabrisas que se rompe durante una tormenta, me obligan a lidiar con la situación inmediata y a abandonar mis planes anteriores. Un atasco repentino o unas obras en la carretera pueden hacerme perder tiempo y retrasarme, aunque ser eficiente y organizado siempre haya sido una prioridad para mí.
Tanto ver bien de forma relajada como conducir un vehículo de manera eficaz requieren que estemos presentes y concentrados. Así podremos enfrentar adecuadamente cualquier cosa que surja, ya sea un cambio en las condiciones de la carretera o un movimiento repentino e imprevisible de otro conductor. En lugar de ver la conducción como algo estresante y angustiante, ¿por qué no considerarla una aventura, sabiendo que puedes manejar cualquier cosa que ocurra manteniéndote presente, tranquila y atenta? Y, por favor, no olvides dar las gracias a tus ojos por ayudarte a llegar sano y salvo a donde necesitas ir.
Deshacerme de mi sensación crónica de urgencia, que me llevaba a pasar por las experiencias a toda prisa sin estar plenamente presente, ha sido fundamental para mejorar mi visión. Conducir es un lugar ideal para practicar estar más tranquilo y más «zen».
La autora de este artículo, Nancy L. Neff, es educadora visual y coach. Ha superado una miopía considerable mediante la autoobservación. Su contribución es de especial importancia para quienes padecen miopía alta. Lee también:
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