Los tres principios de base del método Bates
 
 

 

Primer principio: movimiento

Panta Rei, decía un filósofo griego (Eraclito?). Todo fluye, no puedes poner el pie dos veces en el mismo río. Innumerables escuelas de pensamiento y disciplinas meditativas han acentuado el hecho de que, si todo esta en perenne movimiento y transformación, pensar en el mundo en términos estáticos, inmutables no puede más que llevar a incomprensiones y desastres. Pero, no obstante, creer en cosas "eternas" es una necesidad de cada niño, de muchos adultos, de sociedades enteras.

No sólo la vista, todas las percepciones están basadas en el cambio: nosotros percibimos no las cosas en si, sino sus mutaciones: si un sonido es constante se termina por no percibirlo más, si la mano esta apoyada inmóvil sobre algo, después de un rato no nos dará sensación alguna . En fin, si el ojo está en condiciones de observar una cosa sin moverse en absoluto (esto es posible solo experimentalmente) después de un segundo y medio se vuelve ciego, Bates se dio cuenta de esta constante: los ojos de quien tiene problemas visuales se mueven mucho menos que los de quién tiene una vista normal, y el rechazo del movimiento se extiende también a muchos otros campos, comprendiendo el cuerpo, las emociones y el pensamiento.

Quien tiene problemas de vista parece buscar constantemente crearse un ambiente "seguro", donde las cosas cambien lo menos posible y las actividades no sean intensas, y provoquen lo menores cambios posibles. El ambiente mas estable y seguro termina por ser el propio pensamiento, forjado precisamente sobre certezas y "puntos fijos". Y entonces se trata de fortalecer una vida lo mas "pensada" posible (y no vivida). Es importante entender que este comportamiento crea una visión completa del mundo basada en la rigidez: se trata de "parar el mundo". A veces en los grupos vienen a flote situaciones de la infancia en las cuales, frente a un trauma como el padre y la madre que pelean, se ha tratado de "pararlos"; como ? Partiendo desde si mismo, fijando la vista y dejando de respirar y endureciendo todo el cuerpo y pensando NO, NO!.Con el pasar de los años, al enfrentarse a una novedad o un estrés, se termina por automatizar la misma respuesta: parar cualquier movimiento del cuerpo, fijar la vista, pensar. Y se trata en cuanto es posible de evitar actividades y situaciones en las cuales esta forma de respuesta es inadapta.

Sin duda nuestra sociedad estimula fuertemente un comportamiento de este tipo, desalentando todas las respuestas basadas sobre otros principios. Además, en algunas familias esto puede ser acentuado por una estructura autoritaria, que conscientemente educa a la rigidez, o bien simplemente del ejemplo de padres con problemas visuales, que con su modo de ser, educan a los hijos al no movimiento. Los anteojos al final, constituyen un limite fuertísimo al movimiento de los ojos y del cuerpo.

¿Qué es lo que propone Bates respecto a este punto? Su aporte es en el fondo similar a aquél del Budismo y otros caminos espirituales: la raíz de la tensión mental, que a su vez genera problemas en la vista está en la titánica y desesperada lucha contra la existencia y sus leyes, en particular contra aquella que citamos al inicio: todo fluye, todo se mueve, todo se trasforma, ninguna cosa es NUNCA estable. Se necesita cambiar el punto de vista, terminar de luchar y relajarse conscientemente y voluntariamente.

El hecho es que el rechazo del movimiento tratará de esconderse en cada ángulo, en cada detalle. Por esto es importante ser guiados por un instructor experto, porque invariablemente, si se hacen ejercicios y experiencias solos, se hacen en un modo tal de salvaguardar la inmovilidad (y después se dice que el método Bates no funciona).

Una experiencia emblemática: las oscilaciones amplias.

Bates propone muchas experiencias útiles para tomar conciencia de la propia postura y comportamiento. Quien ha participado a un Seminario de "Buena Vista" conoce las oscilaciones amplias. Sabe que ponen en crisis (si se hacen bien) todo un modo de ser, basado en la rigidez, propiciado porque no permiten fijar la vista.

Un elemento que viene frecuentemente subvalorado es el Shifting; en las oscilaciones amplias consiste en la ilusión, en "querer" que la habitación se mueva en sentido contrario al movimiento de los ojos. El inconsciente intento de "parar el mundo" (OK, yo estoy obligado a moverme, pero imposible pensar que el mundo se mueve, sucedería algo terrible!) hace que los músculos de los ojos mantengan su rigidez y terminen por generar ansiedad, pánico y otras reacciones patológicas. Bates, por lo tanto, propone ejercitar el Shifting en cualquier parte que haya movimiento, o sea en cada actividad de la vida cotidiana, incluso la lectura (la página se mueve en dirección opuesta al movimiento de los ojos y de la cabeza), la conducción(los dos lados de la calle se mueven en dirección opuesta), etc.

 

El segundo principio: centralización

Una de las consecuencias de la costumbre de fijar, típica de quien tiene problemas de vista, es que para ver algunas cosas manteniendo los ojos inmóviles se amplia la percepción visual, se "difunde" en menoscabo de la agudeza. Si por ejemplo miramos la cara de una persona, el que tiene una vista natural "explorará" la cara, metiendo enfocados una cantidad de detalles (hasta 3.600 al minuto) nítidos y focalizados, que el cerebro reconstruirá en una imagen nítida.

Quien fija la vista tratará en vez de ver la cara en EN SU CONJUNTO igualmente bien (lo que es imposible) y haciendo esto se desenfoca la vista y se ve peor. No sólo, a través de este mecanismo durante años se pierde un poco la capacidad de concentrar la atención en el centro del campo visual (que corresponde a la fóvea, la parte mas sensible de la retina). Este mecanismo Bates lo llama Difusión, en contraposición con el correcto, que es la centralización (es este el mecanismo que provoca, en quien está acostumbrado a fijar, la típica dificultad con los Rasterbrille --anteojos con agujeros estenopeicos - por la cual se ven las imágenes dobles, cuadruplicadas, etc.).

Es necesario comprender que la centralización es correcta solo si acompaña al movimiento, mientras no funciona si se fija la vista. Al contrario fijar la vista produce invariablemente el efecto contrario y se entra en el típico circulo vicioso por el cual se fija, no se ve bien porque se pierden detalles y la ansiedad lleva a fijar todavía mas.

Una experiencia típica: "las piedritas"

Observar dos piedritas trasladando la vista de una a la otra, considerando que la piedrita en la cual se concentra la vista se ve mejor que la otra.

Empezar poniéndolas a una distancia de unos diez centímetros, acercándolas hasta que se toquen y conservando todavía la capacidad de ver decididamente mejor aquella que se enfoca. Es importante que la vista se tenga en movimiento ("dibujando" con la vista el contorno de la piedrita) mientras se observa cada piedrita.

 

El tercero principio: relajación

La relajación es difícil en nuestra sociedad: estamos entrenados a hacer exactamente lo contrario. La tensión es una parte tan presente en nuestra existencia que perdemos conciencia de tenerla y en muchos casos nos parece la respuesta "natural", espontánea.

Invariablemente, cuando nos relajamos se ve mejor (y se VIVE mejor). El problema es que para muchos es difícil relajarse, a veces es una experiencia tan extraña que crea temor.

Es también importante aclarar que sin movimiento no existe una verdadera relajación. El que tiene problemas de vista cuando no se mueve se queda rígido, no se relaja. Y respecto a la vista la relajación y por lo tanto la claridad, aparecen si está también presente la centralización, en caso contrario se cae fatalmente en la rigidez y en el fijar.

La verdadera relajación induce además a un profundo cambio del modo de ver el mundo y la identificación de los condicionamientos negativos (todos los "debería", "no puedo", etc.)

 

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